{"id":5371,"date":"2025-11-13T14:49:16","date_gmt":"2025-11-13T14:49:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.reciclajecuartaregion.cl\/portal\/?p=5371"},"modified":"2025-11-13T14:49:17","modified_gmt":"2025-11-13T14:49:17","slug":"reforestando-el-mar-los-peces-vuelven-a-una-playa-de-peru-gracias-a-un-proyecto-de-repoblamiento-de-algas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.reciclajecuartaregion.cl\/portal\/reforestando-el-mar-los-peces-vuelven-a-una-playa-de-peru-gracias-a-un-proyecto-de-repoblamiento-de-algas\/","title":{"rendered":"Reforestando el mar: los peces vuelven a una playa de Per\u00fa gracias a un proyecto de repoblamiento de algas"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"http:\/\/www.reciclajecuartaregion.cl\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/algas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"512\" src=\"http:\/\/www.reciclajecuartaregion.cl\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/algas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5372\" srcset=\"https:\/\/www.reciclajecuartaregion.cl\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/algas.jpg 768w, https:\/\/www.reciclajecuartaregion.cl\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/algas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Desde enero de 2024, la Universidad Cient\u00edfica del Sur lleva adelante un proyecto de repoblamiento de la pradera submarina en el balneario de Pucusana, cercano a Lima. La especie de alga sembrada es el sargazo (Macrocystis pyrifera) y los resultados son alentadores. No solo los parches de bosque submarino han crecido, sino tambi\u00e9n las poblaciones de peces como el pejerrey y el jurel. La meta es demostrar que es posible recuperar ecosistemas marinos degradados y fortalecer con ello la pesca artesanal. Fuente: Mongabay, 11 de noviembre de 2025.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan no eran las nueve de la ma\u00f1ana cuando el bi\u00f3logo marino Arturo Mires ya estaba sumergido en las aguas de la playa El Carb\u00f3n, ubicada en el distrito de Pucusana, a unos 72 kil\u00f3metros de Lima. No hab\u00eda olas grandes, pero el mar estaba turbio, lo que dificultaba sus desplazamientos y su visi\u00f3n. \u201cEl mar se mov\u00eda mucho, respiraba agitado y ten\u00eda que nadar contra la corriente\u201d, cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed pudo ver pasar un cardumen de anchovetas (<em>Engraulis ringens<\/em>) en medio del sargazo que&nbsp;<strong>\u00e9l mismo hab\u00eda sembrado<\/strong>&nbsp;en enero de ese a\u00f1o junto a la Universidad Cient\u00edfica del Sur. El sargazo, que es una macroalga parda que la ciencia llama&nbsp;<em>Macrocystis pyrifera<\/em>, ya hab\u00eda alcanzado los cuatro metros de altura. Y es que tal como indica su descripci\u00f3n, esta alga es de gran tama\u00f1o. Tanto as\u00ed, que las algas pardas conforman bajo el mar ecosistemas equivalentes a tupidos bosques que albergan una extraordinaria diversidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mires extrajo dos ejemplares de sargazo y los llev\u00f3 al laboratorio de la Universidad Cient\u00edfica del Sur, conocida como \u201cLa Cient\u00edfica\u201d. All\u00ed, un grupo de expertos desarrolla el proyecto\u00a0Ocean Reforestation, \u00a0financiado con fondos de la ONG Blue Mood, que busca regenerar el bosque submarino de Pucusana y con \u00e9l la biodiversidad de esta zona, clave para la pesca artesanal.<\/p>\n\n\n\n<p>El prop\u00f3sito de esta incursi\u00f3n, y de todo el proceso que sigue, es que esta zona del conocido balneario lime\u00f1o vuelva a cumplir sus funciones ecosist\u00e9micas y pueda entregar los servicios ambientales a quienes viven del mar. Tambi\u00e9n, abastecen al arte culinario peruano, de modo que puedan mejorar su actividad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_266790\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2025\/11\/12141124\/Algas-en-el-mar-1-768x512.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-266790\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los cient\u00edficos arrancan algunos ejemplares de sargazo para analizar en laboratorio el progreso del proyecto. Foto: cortes\u00eda Kimy Ramirez Pe\u00f1a- Universidad Cient\u00edfica del Sur<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El bosque de abajo<\/h3>\n\n\n\n<p>El Carb\u00f3n es un lugar donde el mar suele ser tranquilo aunque a veces azota los abruptos acantilados que bordean la costa. En esas profundidades, habitan peces como el tramboyo (<em>Labrisomus philippi<\/em>) o la cabrilla (<em>Serranus cabrilla<\/em>); y en el mar abierto pueden encontrarse card\u00famenes de jurel (<em>Trachurus murphyi<\/em>), caballa (<em>Scamber japonicus<\/em>) y anchoveta. Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os, la desaparici\u00f3n del bosque submarino en&nbsp;<strong>El Carb\u00f3n<\/strong>&nbsp;contribuy\u00f3 a que la cantidad de especies marinas disminuyera.<\/p>\n\n\n\n<p>Para revertir ese problema, el proyecto\u00a0Ocean Reforestation \u00a0ha sembrado 200 pl\u00e1ntulas de sargazo que fueron tra\u00eddas del Laboratorio de Investigaci\u00f3n de Cultivos Marinos (LICMA) de la Cient\u00edfica, ubicado en el distrito de San Andr\u00e9s, a unos 240 kil\u00f3metros al sur de Lima. El lugar est\u00e1 lleno de microscopios y estereoscopios donde se examina el crecimiento de las pl\u00e1ntulas que ser\u00e1n trasladadas al oc\u00e9ano, y de unos estanques con agua de mar filtrada donde se guardan las semillas de estas algas que luego ser\u00e1n usadas en cultivos o experimentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente, unas&nbsp;<strong>50 pl\u00e1ntulas<\/strong>&nbsp;que fueron sembradas en El Carb\u00f3n en enero de 2024 tienen unos cuatro a cinco metros de altura. Mires explica que algunos de los sargazos sembrados se han perdido por eventos oceanogr\u00e1ficos, como correntadas y vientos fuertes, o porque algunas de ellas han sido extra\u00eddas para monitoreos o desarrollo de tesis universitarias. Aun as\u00ed, el bosque marino ha crecido, asegura, e incluso ya hay algas que tienen esporas a partir de las cuales pueden comenzar a reproducirse por s\u00ed mismas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_266784\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2025\/11\/12141103\/Proceso-de-sembrado-1-768x512.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-266784\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Siembra de pl\u00e1ntulas de sargazo en el fondo marino de El Carb\u00f3n. Foto: cortes\u00eda Laboratorio de Investigaci\u00f3n en Cultivos Marinos (LICMA) \/ Universidad Cient\u00edfica del Sur<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero eso no es todo, seg\u00fan los expertos, ya es posible ver una&nbsp;<strong>mayor diversidad de peces y moluscos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe ha comprobado que en lugares donde hay menos sargazos existe un impacto en la pesca\u201d, apunta Max Casta\u00f1eda, bi\u00f3logo marino de la Cient\u00edfica. Un caso interesante es el del pejerrey (<em>Odontesthes regia<\/em>), un peque\u00f1o pez muy apreciado por el arte culinario peruano. Esta especie de la familia&nbsp;<em>Atherinidae<\/em>&nbsp;desova entre los bosques de macroalgas, de modo que si estas faltan no se le encontrar\u00e1. \u201cA m\u00e1s macroalgas, m\u00e1s pejerrey\u201d, agrega Casta\u00f1eda. Hoy, que los fondos marinos de El Carb\u00f3n est\u00e1n siendo reforestados,&nbsp;<strong>se le ha vuelto a ver<\/strong>, lo mismo que a la anchoveta.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas praderas tambi\u00e9n le sirven de refugio y h\u00e1bitat al cangrejo&nbsp;<em>Taliepus dentatus<\/em>, conocido como jaiba panchote, a la lapa (<em>Fissurella sp.<\/em>) y al choro (<em>Peromytilus sp.<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas son especies comestibles y comerciales que comienzan a volver gracias a esta&nbsp;<strong>paulatina reforestaci\u00f3n submarina<\/strong>. \u201cEl proyecto busca restaurar uno de los bosques de&nbsp;<em>Macrocystis pyrifera<\/em>&nbsp;que exist\u00eda en Pucusana antes de los eventos de&nbsp;<strong>El Ni\u00f1o<\/strong>&nbsp;de los a\u00f1os 1980 y 1990, que influyeron en su parcial desaparici\u00f3n\u201d, cuenta&nbsp; Casta\u00f1eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que\u00a0la crisis clim\u00e1tica afecta a las poblaciones de estas plantas marinas, es posible que el calentamiento global tambi\u00e9n haya incidido en la lenta recuperaci\u00f3n de este ecosistema.<\/p>\n\n\n\n<p>Justamente, proteger los bosques de algas y restaurar los que est\u00e1n degradados es tambi\u00e9n fundamental para hacer frente a los embates de la&nbsp;<strong>crisis clim\u00e1tica<\/strong>. Los bosques submarinos sirven de barricada natural contra el oleaje. \u201cCuando hay rompientes, las algas hacen que el golpe de las olas no sea tan fuerte\u201d, explica Casta\u00f1eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_266783\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2025\/11\/12141057\/Blue-Mood_tercera-salida-114-768x512.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-266783\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Hasta la fecha se han sembrado 200 pl\u00e1ntulas de sargazo en El Carb\u00f3n. Foto: cortes\u00eda ONG Blue Mood<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, los ecosistemas oce\u00e1nicos, y particularmente los bosques submarinos, son los que m\u00e1s di\u00f3xido de carbono&nbsp; (CO\u2082) capturan gracias a la fotos\u00edntesis que se produce en ellos. Para Casta\u00f1eda, en este proyecto de reforestaci\u00f3n \u201cse ha cuantificado la biomasa de&nbsp;<em>Macrocystis<\/em>&nbsp;y se est\u00e1n procesando los datos para estimar la cantidad total de carbono capturado durante su crecimiento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La ecuaci\u00f3n ecol\u00f3gica funciona as\u00ed: el carbono capturado se almacena en los tejidos del sargazo; otra fracci\u00f3n \u201cse deposita en el fondo marino cuando las frondas [es decir, las hojas] se desprenden y se hunden\u201d. Este carbono retenido por las algas es el \u201c<strong>carbono azul<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En promedio, de acuerdo con Casta\u00f1eda, un bosque maduro de<em>&nbsp;Macrocystis<\/em>&nbsp;\u201cpuede captar entre 1.5 y 3 toneladas de CO\u2082 por hect\u00e1rea al a\u00f1o, dependiendo de las condiciones ambientales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_266791\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2025\/11\/12141127\/Blue-Mood_tercera-salida-117-1-768x512.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-266791\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La reforestaci\u00f3n de algas ha permitido que vuelvan especies de peces y moluscos. Foto: cortes\u00eda ONG Blue Mood<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sembrar en el mar<\/h3>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo se hace para propiciar este repoblamiento? Mires explica con minuciosidad la ruta. Las pl\u00e1ntulas del sargazo se trabajan desde que son apenas semillas, en un laboratorio peque\u00f1o llamado \u201claboratorio h\u00famedo\u201d, donde est\u00e1n los microscopios.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez que alcanzan un tama\u00f1o apropiado y pueden ser trasladadas al fondo marino de El Carb\u00f3n, se guardan con agua en frascos de tapa rosca de aproximadamente un litro donde caben aproximadamente&nbsp;<strong>100 pl\u00e1ntulas<\/strong>. El agua de dichos frascos est\u00e1 filtrada, esterilizada y contiene nitrato, f\u00f3sforo, potasio, vitaminas y otros componentes que ayudan al mantenimiento de las pl\u00e1ntulas.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con Mires, \u201cestos nutrientes se agregan para que [las pl\u00e1ntulas] resistan mejor el tiempo que pasar\u00e1n fuera de su ambiente durante el viaje a Pucusana, ya que en el trayecto se pueden generar burbujas\u201d. Los envases luego se acomodan en una caja t\u00e9rmica con refrigerante que es trasladada a Pucusana en un viaje de tres horas y media. En el muelle de esa caleta, un botero espera a los cient\u00edficos para embarcarse hacia El Carb\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la embarcaci\u00f3n suben el equipo necesario: los trajes de neopreno, los tanques de ox\u00edgeno y el sistema denominado Octopus. Este equipo est\u00e1 compuesto por cuatro mangueras: una es para que el buzo respire por la boca mediante un regulador; otra tiene un man\u00f3metro que sirve para monitorear cu\u00e1nta presi\u00f3n de aire y a qu\u00e9 profundidad est\u00e1 el buzo; otra m\u00e1s que est\u00e1 conectada a un chaleco que lleva el buzo; y una \u00faltima por si a alguna de las personas que se sumergen se le agota el aire de sus propios tanques.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_266788\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2025\/11\/12141117\/Blue-Mood_Primera-salida_Pucusana-2023-14-768x512.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-266788\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Para realizar la tarea de siembra los cient\u00edficos van al mar provistos de los equipos necesarios para asistir a los buzos. Foto: cortes\u00eda LICMA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El viaje del muelle de Pucusana a El Carb\u00f3n dura cerca de 25 minutos. \u201cUna vez en el lugar bajamos unos cinco a siete metros en una zona que est\u00e1 a&nbsp;<strong>100 metros de la orilla<\/strong>, donde el fondo es areno-pedregoso\u201d, cuenta Mires. \u201cAll\u00ed es donde hemos sembrado macroalgas desde finales de 2023 y sobre todo desde 2024. En este tiempo, hemos visto que ha crecido la&nbsp;<strong>pradera submarina<\/strong>, donde antes hab\u00eda s\u00f3lo parches con algunas de estas plantas marinas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s,&nbsp;<strong>la biodiversidad ha vuelto<\/strong>. No a los niveles de antes, advierte Mires, pero lo suficiente como para que El Carb\u00f3n se convierta nuevamente en un sitio de pesca prometedor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl bosque de&nbsp;<em>Macrocystis<\/em>&nbsp;act\u00faa como un vivero natural\u201d, explica el experto. \u201cContribuye a la recuperaci\u00f3n de poblaciones costeras y al equilibrio ecol\u00f3gico del ecosistema marino\u201d, agrega. Y la aparici\u00f3n de card\u00famenes de anchoveta y pejerrey evidencian que&nbsp;<strong>la iniciativa est\u00e1 funcionando<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi hubiera una mayor extensi\u00f3n de individuos sembrados, ya se constituir\u00eda un bosque\u201d, dice Mires con cierta esperanza. \u201cPor el momento son parches\u201d, indica, pero mayores a los que se encontraron al comienzo, cuando casi no hab\u00eda nada. Lo importante es que reforestar bajo el mar es una posibilidad, ya no una ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAspiramos a consolidar un modelo replicable de restauraci\u00f3n costera que integre ciencia, manejo comunitario y monitoreo ecol\u00f3gico\u201d, sostiene Casta\u00f1eda, mientras observa el movimiento de un brote de macroalga en el microscopio. En su opini\u00f3n, si las condiciones oceanogr\u00e1ficas se mantienen estables es posible que El Carb\u00f3n vuelva a tener una pradera estable y sostenible en unos meses. Ese es el prop\u00f3sito del proyecto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_266786\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2025\/11\/12141111\/Crecimiento-de-algas-en-el-mar-768x512.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-266786\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los sargazos sembrados a inicios de 2024 ya han alcanzado los cinco metros de altura. Foto: cortes\u00eda Laboratorio de Investigaci\u00f3n en Cultivos Marinos (LICMA) \/ Universidad Cient\u00edfica del Sur<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El valor nutritivo de las algas<\/h3>\n\n\n\n<p>\u201cLas algas son buenas para nuestro cuerpo, para las personas. Debemos incentivar a los ni\u00f1os para que las consuman cada d\u00eda m\u00e1s y su sistema inmunol\u00f3gico mejore\u201d, declara Erika Oscata, quien atiende a los comensales en el restaurante Cevicher\u00eda San Andr\u00e9s, ubicado a pocos metros del LICMA y frente al mar. Aunque ella se basa m\u00e1s en la experiencia de sostener este negocio culinario, la ciencia corrobora su punto de vista.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan un art\u00edculo de la investigadora india Amiya Kumar, publicado en conjunto con otros autores en febrero del 2025 en la revista cient\u00edfica Pharmaceuticals, las\u00a0<em>Macrocystis<\/em>\u00a0tienen \u201cniveles significativamente altos de\u00a0<strong>caroteno<\/strong>\u201d, un compuesto que puede sintetizar la vitamina A, funcionar como antioxidante y, en efecto, fortalecer el sistema inmune.<\/p>\n\n\n\n<p>El 26 de abril de 2024, en el restaurante de Erika Oscata, tuvo lugar un banquete preparado con algas diversas que fue financiado por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci\u00f3n (FAO, por sus siglas en ingl\u00e9s) y el Centro para los Servicios de Informaci\u00f3n y Asesoramiento sobre la Comercializaci\u00f3n de los Productos Pesqueros en Am\u00e9rica Latina y el Caribe (INFOPESCA). Los investigadores del LICMA dise\u00f1aron los platos y analizaron previamente el contenido nutricional de cada uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPreparamos un tallar\u00edn saltado y un picante de mariscos [plato t\u00edpico peruano] con sargazos\u201d, comenta Oscata. Tambi\u00e9n una salsa ahumada, en base a esta misma macroalga, para el pescado a la parrilla, y una ensalada fresca con yuyo, otra macroalga llamada&nbsp;<em>Chondracanthus chamissoi<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHice varias fuentes y la gente se lo comi\u00f3 todo\u201d, afirma Oscata. Al fest\u00edn acudieron funcionarios del Ministerio de la Producci\u00f3n (Produce), as\u00ed como de la Direcci\u00f3n Regional de la Producci\u00f3n de Ica, el departamento donde se ubica esta caleta de pescadores.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas algas tienen un alto contenido de<strong>&nbsp;yodo, muchas vitaminas y minerales<\/strong>. Son una fuente importante de fibra. Algunas tienen potencial en amino\u00e1cidos esenciales para el consumo humano\u201d, se\u00f1ala Casta\u00f1eda. El especialista tambi\u00e9n explica que tienen altas concentraciones de magnesio, lo cual ayuda a la recuperaci\u00f3n del sistema muscular, as\u00ed como hierro, potasio y f\u00f3sforo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"attachment_266782\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imgs.mongabay.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2025\/11\/12141053\/Blue-Mood_Primera-salida_Pucusana-2023-17-768x512.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-266782\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los buzos se preparan para sumergirse en el fondo marino de El Carb\u00f3n para sembrar las primeras pl\u00e1ntulas en 2023. Foto: cortes\u00eda ONG Blue Mood<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero la principal raz\u00f3n por la que estas algas se extraen es porque&nbsp;<strong>contienen alginato<\/strong>, un ingrediente usado en la medicina, la industria alimentaria y otras industrias.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan un estudio realizado por Mart\u00edn Ignacio Gonz\u00e1lez, investigador de la Universidad de Chile, la&nbsp;<em>Macrocystis<\/em>&nbsp;tiene hasta 40 % de alginato. Este biopol\u00edmero tiene \u201cpropiedades antibacterianas, anticancer\u00edgenas y probi\u00f3ticas\u201d, por lo que en esa peque\u00f1a porci\u00f3n de mar ubicado en El Carb\u00f3n se esconde la posibilidad no s\u00f3lo de recuperar la biodiversidad sino, adem\u00e1s, de que en algunos a\u00f1os, y si prospera el proyecto, surja all\u00ed un&nbsp;<strong>recurso importante para la medicina<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En el restaurante Cevicher\u00eda San Andr\u00e9s sirven un plato de \u201ctiradito\u201d hecho de pejerrey cocido con lim\u00f3n y aj\u00ed amarillo acompa\u00f1ado de un poco de yuyo. Al final, en este plato delicioso se juntan la pesca artesanal, la investigaci\u00f3n, la conservaci\u00f3n y la salvaci\u00f3n de las macroalgas.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Imagen principal:<\/strong>&nbsp;tras la siembra de sargazo, los parches de pradera marina han crecido.&nbsp;<strong>Foto:<\/strong>&nbsp;cortes\u00eda Laboratorio de Investigaci\u00f3n en Cultivos Marinos (LICMA) \/ Universidad Cient\u00edfica del Sur<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde enero de 2024, la Universidad Cient\u00edfica del Sur lleva adelante un proyecto de repoblamiento de la pradera submarina en el balneario de Pucusana, cercano a Lima. 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